Ana Sofía estaba embarazada otra vez, y esta vez quería que las cosas fueran diferentes. Durante su embarazo anterior tuvo diabetes gestacional, un tipo de diabetes que puede desarrollarse durante el embarazo. No fue una experiencia agradable y estaba decidida a evitarla esta vez.
Como había tenido diabetes gestacional antes y no había bajado el peso del embarazo anterior, Ana Sofía ya tenía un riesgo más alto. Sus padres también tenían diabetes tipo 2, lo que hacía que sus probabilidades fueran aún mayores. Pero había escuchado que el equilibrio entre las bacterias buenas
y malas
en el intestino puede afectar la diabetes gestacional y quería aprender más.
Habló con su médico, quien le explicó que un intestino sano puede apoyar un embarazo sano e incluso podría reducir el riesgo de tener diabetes gestacional más adelante. La salud intestinal en los primeros meses del embarazo puede marcar una diferencia después.












